Si quiere conocer Buenos Aires no puede dejar de visitar el barrio de San Telmo.
Dueño de un encanto especial en donde se funden pasado, presente y futuro.
Está ubicado en el centro urbano. Es uno de los barrios más antiguos de la ciudad y uno de los pocos que conserva rastros de la Buenos Aires colonial.
Ideal para recorrer caminando. En sus calles empedradas y angostas se alternan construcciones de los siglos XVIII, XIX y XX, casas coloniales con rejas de hierro forjado y aljibe en patios con baldosas ajedrezadas, hasta imponentes construcciones de estilo inglés, francés y art noveau.
En sus orígenes, fue habitado por las familias más adineradas de Buenos Aires, hasta que la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, los obligo a mudarse a la zona norte de la ciudad y las casonas fueron subdivididas, convirtiéndose en conventillo habitados por los inmigrantes que llegaban por cientos de miles en ese período. También fue escenario de la cultura de los africanos que llegaron como esclavos y que aún hoy hacen sentir su influencia en grupos callejeros de ritmo afro rioplatense.
Entre los lugares de interés se destacan la Iglesia Ortodoxa Rusa (1904), el pasaje de La Defensa (típica casona del siglo pasado que recrea el Buenos Aires Colonial), El Parque Lezama con el Museo Histórico y la Plaza Coronel Manuel Borrego, en donde todos los domingos de 10 a 17 hs funciona una Feria de Antigüedades con espectáculos de tango y todo tipo de artistas callejeros. Posee una gran oferta cultural que se lleva a cabo en sus galerías y museos, y una gran oferta grastronómica con sus bares y restaurantes en donde se dan cita no solo turistas sino de gran cantidad de porteños.
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